Antes de firmar.
Atria califica, cotiza y agenda sola. Tu equipo comercial llega a la demo con todo listo.
- Califica el prospecto y prioriza el pipeline
- Arma la cotización con precio de lista y plan
- Agenda la cita y la confirma por WhatsApp
Atrio conecta la preventa, la post-venta y la administración de tu proyecto inmobiliario — desarrolladora, comercial, operación y residentes — en un solo lugar. Adentro vive Atria, la IA que estamos entrenando para que actúe por vos, bajo tus reglas.
Atria es la IA que vive dentro de Atrio. La estamos entrenando para que vigile el ciclo completo —comercial, cobranza, accesos, métricas— y, cuando algo necesite acción, decida y actúe dentro de las reglas que vos definís, dejando todo en la auditoría. Lo de abajo es una simulación de cómo trabaja.
Vos ponés las reglas, Atria las ejecuta. Descuentos máximos, horarios de acceso, qué puede mandar sola y qué necesita tu visto bueno, el tono de los mensajes. Todo lo que hace queda en la auditoría — reversible, trazable, tuyo.
Configurar a Atria →Hoy viven en herramientas separadas: el CRM de ventas no le habla al Excel de comisiones, ni al WhatsApp de garantías, ni al sistema de cuotas que hereda la administración. Atrio los conecta en una sola fuente de verdad — y la misma IA los recorre. Mirá una simulación de cada ciclo.
Atria califica, cotiza y agenda sola. Tu equipo comercial llega a la demo con todo listo.
La unidad se entrega con checklist y firma. Si algo falla, la garantía entra como ticket y se asigna sola al equipo.
Cuotas, accesos, amenidades y reportes — la operación corriendo sola, con Atria vigilando el día a día.
Pensá Atrio como el edificio de tu proyecto: cada piso es una etapa del ciclo de vida, del primer prospecto al día a día del residente. Todos comparten el mismo eje de datos — y Atria los recorre todos. Subí con el scroll.
Pipeline comercial, cotización formal con su plan de pagos, reserva y promesa de compra-venta — en un solo flujo. El inventario de unidades siempre sabe qué está disponible, reservado o vendido.
La promesa de compra-venta se firma con su plan de pagos calculado: enganche, cuotas y saldo. Con simulación de financiamiento bancario y multimoneda según el país del proyecto.
La unidad se entrega con checklist firmado y fotos por ítem. Si algo falla después, la garantía entra como ticket y se asigna sola al equipo correcto. Cierra con la encuesta al residente.
Mantenimiento, agua, luz, internet — las cuotas que defina cada proyecto, con su estado de cuenta por unidad. Más amenidades, reservas y mudanzas, todo desde el mismo expediente.
El residente anuncia su visita desde la app, Atrio genera un QR con vencimiento, y la garita lo escanea en la entrada. Cada ingreso queda en la bitácora — sin papel, sin llamadas.
Ventas, cobros, mora, gastos, accesos y CX — tableros vivos para la desarrolladora, la administración y la junta. Y el reporte de cierre que se arma solo, listo para exportar.
Atrio maneja información sensible: pagos, accesos y datos personales de cada familia y cada comprador. Por eso se construyó sobre los mismos principios que exige la banca — los datos sensibles cifrados a nivel de aplicación, auditoría que no se puede borrar, y aislamiento estricto entre cada cliente.
Multimoneda real, normativa de datos local y la operación tal como funciona acá — no un software de afuera traducido. Estamos arrancando con las primeras desarrolladoras de la región.
Una demo sin venta dura, enfocada en la etapa donde más te aprieta hoy — preventa, entrega u operación. Te mostramos cómo se vería Atrio con tu proyecto adentro.